El entrenamiento del miedo al estudiar música

He estado estudiando piano durante muchos años.

Ha sido un proceso largo llegar hasta aquí.
Pero, la mayor reflexión que saco de todos estos años es el entrenamiento en el miedo durante mi formación musical. Algo que me bloqueó durante mucho tiempo. Esta ha sido mi experiencia.

  

Con el piano, o con la música, al empezar, siempre he sido una persona bastante instintiva, tocando cosas que se me iban ocurriendo y; en general,  con bastante naturalidad (cuando era pequeña).

  

Este era mi instinto básico, denominémoslo  así.  Más que leer improvisaba según me iban viniendo las ideas a la cabeza, y no prestaba mucha atención a “la realidad”. El piano era una vía de escape bastante agradable dentro de mi vida.

  

No digo que esto fuera bueno o que hubiera que dejarlo así, pero considero que se debería haber considerado algo ha desarrollar o redirigir, pero no un objetivo a aniquilar.
*Profesor identificando y aniquilando mi instinto musical espontáneo.

  

 Esto, comenzó a resultarme una sensación muy desagradable.

  

Y fue, con el paso de los años, en que estudiar “música” empezó a crearme mayores y mayores bloqueos y oscuridad. Los comentarios cada vez eran más terroríficos y, desde mi visión, ocupaban más aspectos de mi vida.

  

Cada profesor nuevo, cada masterclass, un punto de vista nuevo para la aportación de nuevos miedos. Nuevos miedos a analizar y a añadir a mis interpretaciones.

  

Cada lección, me explicaban una cosa que provocaba que me bloqueara más, hasta el punto de que no podía tocar.

  

¿Suena increíble no?

  

Pues es cierto. Llego un momento en que ya se habían tocado todos los punto posibles para que una persona pueda tocar un instrumento con cierta naturalidad. Y ahí llega el problema. A partir de ese momento ya era imposible que tocara.

  

Y la razón es que, así es como actúa el miedo cuando es real. Inconscientemente nos  bloqueamos ante cualquier tipo de acción que pueda tener consecuencias negativas para nosotros mismo.

  

¿no es increíble?

  

Os cuento como actuaba exactamente en mi caso.
Cuando iba a empezar a tocar, o cuando estaba tocando, tenía tiempo suficiente para imaginarme:

  

  1. Todos los pros y los contras que tenía hacer cierta interpretación u otra, las cosas que me iban a criticar por ello, y de qué forma.
  2. Los pros y contras de mover mi cuerpo al tocar de determinada forma, y las consecuencias que podía tener.
  3. Los pros y contras de escoger una obra u otra, atendiendo a mi edad, a mi curso, y a mi aspecto físico.

 

 *Un indio con barba y un hombre raro, explicando cómo funciona el miedo y cómo superarlo.

 

¿El resultado?

  

Cada vez que salía al escenario era un cristo, cada vez que iba a una masterclass no podía tocar, y cada vez que iba a exponerme mi cerebro estaba bloqueado. Cuando digo bloqueado digo que aveces, incluso, no me podía mover.

  

Yo intentaba explicar que estaba bloqueada, pero era muy desagradable. Esto, rozaba lo insano en todos los sentidos. Y también, además,  vi a más compañeros así.

  

La cadena de pensamientos era inimaginables.

  

Y es que la música implica movimiento pero un movimiento natural, acorde, flexible, del momento. Y estos pensamientos, estos miedos, que están en la mente, en el futuro y en lo incierto, bloqueaban el presente, la espontaneidad o el disfrute del momento.

  

 En esa mente, incierta e invisible  me estuve entrenando, centrando  y desarrollando, de forma negativa, durante muchos años.

  

*Mis sentimiento de paz y amor estudiando en Berklee.

  

Ahora he terminado mi formación. Me siento bastante aliviada de haber pasado todo esto. Supongo que cada carrera, si es una buena carrera y no un trote ligero, tiene su proceso.

  

Ahora toca centrarse en el cumlaude, en el futuro y en los nuevos proyectos.. ¡Pero sin bloquearse!

  

*Mi título de Berklee no es falso, pero por haber leído el artículo te dejo que lo hackees y le pongas tu nombre.

  

 ¿Te ha pasado esto o te está pasando esto? ¿sabes de alguien que esté en esta situación?
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7 Comments

  1. Stirling Ogden el septiembre 14, 2017 a las 5:41 am

    So I’m confused now. Did you or did you not graduate from Berkley? Haha. Si fuera la verdad, esto fue uno de mis suenos mayores..

    • Ena Marley el septiembre 15, 2017 a las 12:25 pm

      Stirling!

      YES!

      I’ve just finished my studies this year on Berklee . Take a look of the degrees. They have a big college in Spain, and, I f you need any help, I can take a look over to wherever you need. Hope to see you soon!

    • Ena Marley el septiembre 22, 2017 a las 6:28 pm
  2. M Mercedes González. Díaz Llanos el septiembre 14, 2017 a las 3:41 pm

    Ena me alegro un montón. Ahora q estoy jubilada toco el piano casi todos los días. Es un “escape” q m llena mucho. Tengo una chica mayor q toca el violín de cine y tocamos en el cole. A lo mejor nos animamos y vamos a bodas…ja ja. A disfrutarlo!!!!!! Un besote M Mercedes (tu tia).

    • Ena Marley el septiembre 22, 2017 a las 6:29 pm

      Qué divertido! Me alegro un montón! Seguro que eso suena de fábula. Muchas gracias por todo María Mercedes!

      Un besazo

  3. Jame Day el septiembre 14, 2017 a las 7:01 pm

    Una reflexión cruda pero realista. El camino del músico es difícil. Los artistas crecemos expuestos (por la necesidad de mostrar al mundo cómo interpretamos nuestra realidad) y aunque resulte paradójico somos nosotros mismos (los propios artistas) quienes creamos una red de críticas y halagos que nos confunden. Unos son transformados en auténticos dioses y otros en artistas nefastos. Pertenecer a un grupo o al otro esto lo que nos llena de inseguridades, comparaciones y como bien indicas: miedo. ¿Porqué no lo dejamos en lo que somos: artistas, cada uno a su manera?

    • Ena Marley el septiembre 22, 2017 a las 6:32 pm

      Si, tienes toda la razón. Muchas gracias por tu comentario. El mundo del arte en principio debería moverse por escalas diferentes, y todos los imaginarios que se crean al rededor como estos, crean unas situaciones que tienen unos efectos negativos inimaginables.

      El arte es hija de la libertad y de la expresión, y todo lo contrario solo la secuestra y la maltrata.

      Un besazo

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